lunes, 15 de junio de 2009

Fauna Labitolosana (11)

Recordando los viejos tiempos, hoy os damos a conocer a un personaje muy peculiar en un nuevo capítulo de la Fauna Labitolosana. Se trata de Ignacio Badal, que estuvo con nosotros en el año 2002 y no volvió a repetir.



Nuestro personaje de hoy era compañero de promoción de nuestros amigos labitolosanos Carmen, Esther, Jon, Raúl alias “Bonico del Tó”, Esteban alias “Monsieur Pegnoir”, Óscar Sola alias “Cabanillas” y Robertito alias “Deja de picagggg”, aunque no iba a la misma clase con los varones, pues estos últimos iban a la tarde. La promoción de 1997-2001, algunos de cuyos integrantes acabamos de nombrar, apodaba a Ignacio Badal Carolino, siendo realmente famoso por intentar conquistar a Esther regalándole todos los días cedés de música originales, por organizar cierta fiesta cuya finalidad no voy a contar y por intentar ligar con estudiantes erasmus que no dominaban muy bien el castellano.



También es conocido por su faceta de valiente soldado español en formato Guerra de la Independencia. Su valor y su coraje son indiscutibles pasando todos los años por la ofrenda a la Virgen del Pilar y por defender nuestra ciudad, que a salvo está con su concurso de cualquier intento de conquista, como muestra el rostro del mismísimo Garci al estar a su lado.




No obstante, en Labitolosa pasará a la historia por ser el YETI. Las acciones de nuestro amigo Yeti en Labitolosa eran un tanto variopintas y contradictorias. Le gustaba fardar de que había bailado con chicas en la cena de La Puebla, que no se hacía el último día, invitar sólo a ciertas chicas cuando los demás pagábamos rondas enteras en el bar, llamar la atención y tomarse las cosas con una gran parsimonia, vamos que no se herniaba. Así, un día dejó de trabajar porque se había hecho un arañazo en el sobaco y no podía picar ni palear.




Sin embargo, sus acciones más sonadas fueron convencernos de que había que palear con una pala en cada mano y llena hasta arriba, algo que nunca hizo, obligarnos a poner la calefacción en la fragoneta con 25 grados durante la larga excursión del domingo porque tenía frío y ponerse todos los días un anorak cuando no hacía realmente mal tiempo para ello. Ahora veréis lógico la razón de llamarle YETI, algunas de cuyas fotos corroboran lo dicho.



Hasta la próxima.

P.D.: esta entrada se la debemos a nuestro amigo Robertito "deja de picagggg"

6 comentarios:

Hatt dijo...

Uff qué personaje, o algo...

Me sorprende que no comentéis nada de una leyenda (o no) urbana relacionada con él...

Un saludo.

labitolos-ano dijo...

Hola Hatt,

Esta entrada no las hemos redactado los editores del blog sino nuestro amigo Robertito. Ya le preguntare por esa leyenda a ver que me dice y si merece ser incluida.

Un saludo.

Robertito dijo...

Hola Hatt, creo ser el redactor de esta entrada de Fauna. Dime qué leyenda urbana corre del amigo Yeti, pues puede estar aludida en la misma entrada de la fauna. Ya era hora que se actualizara el blog....

Hatt dijo...

Es que hilas muy fino robertito, si estar está, pero de tan sutil e insinuada que casi como si no estuviera (o estuviese)...

Robertito dijo...

Hola Hatt:

Creo deducir que nos referimos a lo mismo. Hay muchas opciones de no sea leyenda urbana, aunque la memoria comienza a fallar y no me acuerdo ya si al final se celebró. Lo que sí te puedo decir es que dicha fiesta estaba programada y la gente se repartió fifty fifty en ir y en no ir. Por fortuna, los de la tarde no estábamos invitados.

arqueotrix dijo...

Desde luego, no se si apuntarme a esta excavación con la fauna y flora que hay.
Me lo pensaré.